Ropa que monitorea nuestro estado de salud

biotex_x220Un nuevo parche podría, algún día, monitorear la salud de una persona usando minúsculas muestras de sudor. La parche está siendo desarrollado por Biotex, un consorcio europeo de investigación, institutos y compañías, incluyendo el Centro Suizo de Electrónicos y Microtecnología (CSEM).

La mayoría de la ropa diseñada para el monitoreo de la salud se concentra en medidas fisiológicas, como por ejemplo la temperatura corporal y la frecuencia cardiaca. Este es el primer intento de analizar continuamente señales bioquímicas usando ropas. El equipo empleó un nuevo camino de monitoreo: una combinación de ovillos hidrofílicos e hidrofóbicos entretejidos entre sí para canalizar el sudor a los sensores. Utilizando las acciones de atracción y repulsión natural para mover el sudor, el método también evita la necesidad de fuentes de poder adicionales, que podrían agregar bultos a tal dispositivo y hacerlo menos conveniente para uso diario.

Una vez que la fibra ha conducido unos pocos mm de sudor dentro del parche, los sensores determinan la cantidad de potasio, cloruro o sodio presente. Medir estos electrolitos puede proveer una visión clara sobre el metabolismo de la persona. Al comparar la cantidad de electrolitos con medidas de referencia, tal sistema podría indicar si el usuario se está sobre exigiendo o está estresado, dice Jean Luprano, coordinador del proyecto en el CSEM.

Una vez que los pequeños reservorios están llenos de sudor, el usuario retira la parte química del parche, que es aproximadamente de 5 a 10 pulgadas. La banda o camiseta con el parche ya embebido puede ser lavada, y los electrónicos de monitoreo pueden ser usados otra vez.

“Hay toneladas de personas haciendo pruebas biomecánicas y físicas; la mayoría de ellos miran su frecuencia cardiaca y la temperatura corporal”, dice Jeffrey Che, director de ingeniería en Simbex, una compañía que desarrolla productos sobre sistemas de feedback biomecánico. Pero el testear propiedades bioquímicas, dice, es “realmente único”.

“La idea de Biotex es ir más allá de los sistemas de medidas normales”, dice Luprano. Aparte de los electrolitos, los sensores también pueden detectar los comunmentes monitoreados Ph, pulso, conductividad del sudor, y saturación del oxígeno para monitorear la salud.

Luprano y sus colegas planean testear el parche para ver qué tan bien funciona con 2 gurpos clave: chicos obesos y diabéticos. Aparte del potencialmente útil auto-monitoreo que el parche podría permitir, el sistema podría también ayudar a los investigadores a recoger más data sobre estos grupos. Luprano dice que durante las 2 próximas semanas el sistema será testeado en aproximadamente 10 sujetos. Estos usarán el sensor en sus espaldas mientras montan una bicicleta; mientras tanto, algunos médicos leerán la salida en tiempo real.

Tradicionalmente, los diabéticos usan un glucómetro para un auto-monitoreo, lo que implica pincharse un dedo para obtener una muestra de sangre. Biotex no pretende que su parche reemplaze este proceso, pero Luprano dice que el monitoreo constante proveido por el parche podría producir una visión sobre las condiciones del individuo.

Para los niños obesos, el parche podría arrojar luz sobre problemas metabólicos. Luprano dice que la intención es que el dispositivo sea usado para monitoreo bioquímico remoto, no sólo para investigación, sin también para llenar el intervalo entre las visitas al doctor.

Normalmente llamadas “prendas inteligentes”, estos sistemas de monitoreo de la salud han sido discutidos por varios años. Chu dice que para ser un éxito comercial, el sistema debería ser fácil de poner, recolectar data significativa y comunicarla de una manera útil.

Actualmente, el dispositivo está conectado a una computadora que los médicos monitorean. Eventualmente, los investigadores tendrán que incorporar una visualización para el usuario también, o tomar ventaja de que los displays digitales que ya se poseen, como por ejemplo el teléfono celular. Si el dispositivo detecta niveles altos de estrés, podría mandar un mensaje de texto, por ejemplo, advirtiendo al usuario que se relaje.

Rehmi Post, un reciente graduado del Media Lad de MIT, quien ha desarrollado textiles electrónicos para compañías como Adozu y Asteism, es escéptico. “Hay muchas cosas que pueden salir mal”, dice, porque las propiedades químicas pueden variar ampliamente en una persona y pueden depender de el estado de ánimo. “Hay una gran variedad de factores difíciles de controlar”, dice. “Muchas de estas iniciativas son anunciadas y no parecen ser capaces de sobrevivir en el mercado porque tienden a ser costosas”. Pero Post dice que está agradecido por el hecho que de las prendas inteligentes estén siendo estudiadas para aplicaciones sobre el cuidado de la salud y que el este campo se esté desprendiendo de la raíces militares.

Fuente: technologyreview

Agradecimiento especial a Mariel Treise que realizó la traducción del texto.

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